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Antes de la
fundación
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Aproximadamente en el año 1870, el Sr. Andrés De La Plaza,
quién había llegado a ésta región unos diez
años antes, era dueño de un establecimiento de campo en la
zona donde hoy se levanta la ciudad de Miramar.
Tal propiedad era conocida como ¨El saboyardo¨, nombre que le
fuera sugerido a De La Plaza por el entonces administrador de la estancia,
Don Luis Druge, quién había nacido en el departamento de
Saboya, en el Sudeste de Francia.
¨El Saboyardo¨ media una legua y tres cuartos de superficie,
se situaba sobre la costa a siete leguas suroeste de Mar del Plata, entre
los arroyos ¨El Durazno¨ y ¨La Totora¨, distantes ocho
kilómetros uno del otro. La totalidad de la superficie del Saboyardo
se encontraba en el Partido de Balcarse, que había sido creado el
19 de julio de 1865, y del que posteriormente se desprendería el
Partido de General Pueyrredón, el año 1879.
Tras la muerte de Andrés De La Plaza, en 1878, se hizo cargo
del establecimiento uno de sus hijos, Fortunato, quién abandono
sus estudios de derecho, se radicó en estas tierras.
La familia de De La Plaza residía en el casco de la estancia,
que había sido construído por Don Andrés en el año
1871, lugar en que hoy se encuentra ubicada la finca ¨Los Abuelos¨
(calles 1 y 44).
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La idea de la
Fundación
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Don José María Dupuy, quién era cuñado
de Don Fortunato, pertenecia a una familia de largo arraigo y destacada
actuación pública en la zona, y era una persona sumamente
emprendedora, cuya capacidad le permitía observar las posibilidades
de desarrollo de estas tierras.
Así relata el mismo Dupuy al corresponsal del diario ¨La
Prensa¨ el surgimiento de la idea de fundación, según
publicación del 31 de Enero de 1926.
¨... Al frente de la casa de comercio que me había dejado
mi madre, próxima a ¨El Saboyardo¨, hacía yo entonces
visitas casi diarias al campo de mi cuñado, a la vez que con frecuencia
iba a Mar del Plata, cuyos adelantos seguía paso a paso, interesado
por sus transformaciones extraordinarias. La visión de progreso,
siempre creciente, en aquella localidad, y el conocimiento que de éste
lugar tenía, me sugirieron muchas veces la idea de fundar un pueblo
balnearío. Conocía palmo a palmo esta playa, veía
las barrancas a pocos metros de la orilla, permitiendo la edificación
de construcciones, constantemente acariciadas por el aire sano del océano,
y preví que sólo el buen éxito podía acompañar
a quién acometiera tal empresa...¨
Así es que, promediando el año 1887, y ante la posibilidad
de que De La Plaza vendiera ¨El Saboyardo¨, Dupuy logró
convencer a su cuñado de que sería más beneficiosa
la fundación de un pueblo balneario en los terrenos que le pertenecían.
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Los primeros
pasos
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Fortunato De La Plaza, a la sazón juez de paz de la ciudad de
Mar del Plata, encargó a Dupuy la realización de todas las
tramitaciones necesarias para llevar a cabo el proyecto.
Este se translado entonces a la ciudad de Buenos Aires, interesando
en el tema a su amigo, el Ing. Rómulo Otamendi, quién le
brindo todo el asesoramiento y el apoyo necesario para llevar a feliz término
la idea, quedando encargado de la realización de los planos y de
las diligencias que correspondiesen llebar a cabo ante las autoridades.
El Ing. Otamendi, quiém se encontraba desempeñando un
cargo en la función pública, envió para realizar la
mensura al Agrimensor Eugenio Moy. Así es que Moy, junto a José
María Dupuy, procedieron a la confección del plano, y a la
delineación de calles, ubicación de plazas, quintas, chacras,
etc., regresando de inmediato a Buenos Aires para terminar con Otamendi
el plano del futuro pueblo.
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La elección del nombre |
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Luego de finalizado el plano, en Octubre de 1887, José María
Dupuy, aún en Buenos Aires, envió el siguiente telegrama
a Fortunato De La Plaza:
¨Buenos Aires, 30 de Octubre de 1887 - Llegado el momento de
dar el nombre al pueblo, yo opino Mira Mar. Rómulo indica Trouville
o Gijón. Contestame tu resolución - José María
Dupuy¨.
Fortunato De La Plaza contestó el mismo día con el siguiente
telegrama:
¨Mar del Plata, 30 de Octubre de 1887 - De los nombres propuestos,
me quedo con Mira Mar. Aunque no sé que importancia tendrá
como punto balneario el Mira Mar de Austria, sólo hará falta
que fije su punto de referencia en el mismo un Maximiliano para darle nombre.
Aclare bién todo para que no vayamos a tener alguna dificultad en
la venta de terrenos sin estar declarado pueblo. Salud - F. De La Plaza¨.
El prestigio de Fortunato De La Plaza le dió un importante impulso
inicial al naciente pueblo: no sólo los primeros pobladores provenían
de Mar del Plata (ciudad de la que Don Fortunato era intendente en ese
momento), sino que invitó a sus amistades a una excursión
hasta Miramar, el 21 de febrero de 1888, hecho que motivó la publcación
en la prensa escrita de la época, del listado de apellidos ilustres
que formaron parte de la comitiva.
Entre los primeros propietarios de las tierras de Miramar, podemos mencionar
a Ambrosio Pérez, Luis Ferrari, Paulino Ruiz, José María
Dupuy, José Whalt, Tomás Luna, Gabriel y Pablo Echeveste,
A. Guffanti, y otros.
Así fue adquiriendo su conformación el incipiente pueblo,
con la construcción de las primeras edificaciones y la instalación
de los primeros comercios, entre los que cabe destacar el famoso almacen
¨La Chata¨, fundado el 15 de abril de 1888, el que estaba ubicado
en la esquina de las actuales calles 9 de Julio y 38, y que por muchos
años sería el almacen de ramos generales por excelencia de
Miramar.
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La aprobación final |
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El día 20 de setiembre , el Poder Ejecutivo aprovó el
pedido del Sr. De La Plaza a traves de la siguiente resolución:
¨La Plata, Setiembre 20 de 1988
Vista la solicitud de don Fortunato De La Plaza para fundar un pueblo
en el partido de Pueyrredón, denominado ¨Mira Mar¨, en terreno
de su propiedad y de conformidad con lo informado por el Departamento de
Ingenieros, el P.E. resuelve:
1º Autorizar a don Fortunato De La Plaza para fundar el pueblo
a que se refiere la solicitud de foja 2 en terreno de su propiedad situado
en el partido de Gral. Pueyrredón.
2º Aceptar la traza propuesta por la división de dichos
terrenos en manzanas para pueblos, quintas y chacras.
3º Aceptar igualmente la donación que hace de los terrenos
siguientes:
Sección 2a, Manzana Z ,id. id. Lotes 1 y 2 Manzana A, Sección
3a, Manzana Z
id. id. Lotes 4 y 5 Manzana F, Quinta Nº 141 - debiendo el recurrente
determinar con claridad cuál es la posición de los lotes
de la manzana A de la sección 2a. y los Lotes 4 y 5 de la manzana
F de la sección 3a.
En su consecuencia pase este expediente a la escribanía Mayor
de Gobierno para que se escriture a favor del Estado los lotes cedidos.
Comuníquese, etc.
Fdo.: Paz y Gonnet
El día 6 de Octubre, Fortunato De La Plaza firmó ante
el escribano Manuel Canata un poder a nombre de José Niño,
para que éste lo represente ante la escribanía Mayor de Gobierno
al momento de escriturar los terrenos en favor de la Provincia.
Luego de solicitar los informes respectivos al Depto. de Ingenieros,
para corroborar la ubicación de los solares, comprobar que De La
Plaza no tenía deuda alguna con la Provincia, y que los terrenos
no sufrían embargo o hipoteca alguna con la Provincia, se firmó,
el día 6 de Noviembre de 1888, la escritura traslativa de dominio
de los terrenos para edificios públicos.
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Los comienzos |
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La venta de tierra proseguía, mientras tanto, en forma sostenida,
a través de Moy y Carbalho en Buenos Aires, de Fortunato De La Plaza
en Mar del Plata, y de José María Dupuy en Miramar.
Ya se iban instalando pequeños comercios de ramos generales,
almacenes y fondas, que conjuntamente con las edificaciones particulares,
le iban dando la conformación de pueblo, hecho que iba atrayendo
cada vez mayor cantidad de pobladores.
A esto se agrego que en 1889, se forman las Sociedades Socorros Mutuos
por parte de las respectivas colectividades española e italiana,
que eran cada vez más numerosas en todo el país debido al
impulso que las autoridades nacionales le daban a la inmigración
en ese entonces.
A los efectos de dar una organización administrativa al pueblo,
se formó el 27 de Abril de 1890 el juzgado administrativo, que quedó
a cargo de José María Dupuy, quién de esa manera se
transformó en la primera autoridad de Miramar. El juez de paz tenía
a su cargo, en esa época, la administración muicipal, judicial
y policial de todo el pueblo, dependiendo de la Intendencia del Partido
de General Pueyrredón, a la que pertenecían estas tierras
( y del que era intendente en ese momento Fortunato De La Plaza). La prensa
escrita de Mar del Plata se hizo eco de las fiestas que se realizaron celebrando
el acontecimiento.
A fines de 1889, se había iniciado la construcción de
la Iglesia de Miramar, en un terreno cedido por Don Fortunato para tal
fin. De La Plaza no sólo proporciono el terreno, sino que además
aportó los fondos necesarios para su construcción. A expreso
pedido suyo, la iglesia recibió por titular al Apóstol San
Andrés, en memoria de su padre.
La construcción, de estilo gótico y numerosos ventanales,
presenta en la actualidad un aspecto ligeramente diferente al de sus orígenes,
por cuanto a través de los años se fueron efectuando algunas
modificaciones, como la construcción de una nave lateral para darle
mayor capacidad, el reemplazo del retablo de madera por un revestimiento
de ladrillos, y el retiro del chapitel que remataba la torre.
La iglesia se terminó de construir en abril de 1891, presentando
una ¨arquitectura moderna que da majestad al edificio¨ (Diario
¨El Eco¨, de Mar del Plata, 4 de Mayo de 1890). Fue bendecida el
30 de noviembre de 1891, D. Luis Giachino.
Pero a la vez que organizaban el pueblo en sus aspectos administrativos,
judiciales, comerciales y espirituales, los fundadores no olvidaban cuál
era el propósito y a su vez el atractivo de Mira Mar: transformarse
en una importante ¨estación de baños¨.
En tal sentido, F. De La Plaza, ya en 1889, realizo las primeras gestiones
tendientes a lograr la instalación de un ramal del Ferrocarril Sud
hasta el pueblo de Miramar, y que hasta ese entonces llegaba sólo
hasta Mar del Plata.
Ello se debe q ese medio de transporte era prácticamente indispensable
por aquelos años, para atraer importantes cantidades de familias
hacia nuestras costas. Pero infructuosos resultaron esos primeros intentos,
debiendo esperarse 22 años hasta ver cumplido el anhelo de De La
Plaza.
Pero el Ferrocarril, por sí solo, no era suficiente para el tan
ansiado despegue de Mira Mar como centro balneario: se precisaba además
brindar facilidades de alojamiento a las familias, y ya en 1890, Miramar
contaba con un Hotel: el ¨Hotel Argentino¨(más tarde ¨Hotel
Miramar¨), ubicado en la esquina de las actuales callles 9 de Julio
y 20, y del que las crónicas de la época hablan elogiosamente.
Vemos entonces que los fundadores de Miramar, ni bién lograron
plasmar su propósito de fundación, se dedicaron con energía
y esmero a dotar el pueblo de los elementos básicos para su crecimiento.
Pero ello no bastaba: Miramar, para su desarrollo sostenido, necesitaba
de la autonomía administrativa y política del Partido de
Gral. Pueyrredón. Es por ello que se iniciaron de inmediato las
tramitaciones necesarias ante el gobierno de La Plata, tendientes a la
formación de un nuevo Partido en el ámbito de la Provincia
de Buenos Aires.
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